Qué preguntar antes de contratar a un diseñador web

Lista de preguntas para hacer antes de contratar a un diseñador web
Tabla de contenidos

Las 10 preguntas que separan a un profesional de alguien que simplemente hace webs bonitas.

 

Contratar a un diseñador web es una de las decisiones más importantes que puedes tomar para tu negocio. Y también una de las que más se hacen a ciegas.

La mayoría de personas llegan a esa primera reunión sin saber qué preguntar. Se fijan en el precio y en si el portfolio les gusta — y eso está bien — pero hay aspectos mucho más determinantes que rara vez se preguntan.

Este post es una guía directa: 10 preguntas concretas que deberías hacer antes de firmar nada, con lo que significa una buena respuesta y las señales de alerta que debes reconocer.

 

Por qué el precio no es la primera pregunta que debes hacer

Es tentador empezar por «¿cuánto cuesta?». Pero el precio sin contexto no te dice nada. Una web de 500€ puede ser un desastre que acabes tirando en seis meses. Una web de 1.500€ puede ser la mejor inversión que hagas este año.

Lo que determina el valor real no es el número — es lo que hay detrás: el proceso, la estrategia, el soporte posterior y la experiencia real del profesional.

Las preguntas que siguen te ayudan a evaluar exactamente eso.

 

Las 10 preguntas esenciales

 

Pregunta 1 ¿Usas un proceso de trabajo estructurado o improvisas según el proyecto?
  Así trabaja alguien serio: Describe fases claras — briefing, estructura, diseño, revisiones y entrega — y sabe explicar en qué momento participas tú como cliente.
  Señal de alarma: Responde de forma vaga sin mencionar fases ni plazos concretos. Eso es señal de que el proyecto dependerá de la improvisación.

 

Pregunta 2 ¿Cuántas personas trabajan en mi proyecto o lo llevas tú solo?
  Así trabaja alguien serio: Te explica claramente quién hace qué — si trabaja solo o subcontrata partes como el copy o el SEO. La transparencia aquí es clave.
  Señal de alarma: No sabe responder con claridad quién va a tocar tu proyecto o lo descubre a mitad del proceso.

 

Pregunta 3  ¿Cuántas rondas de revisión están incluidas?
  Así trabaja alguien serio: Te da un número concreto (normalmente 2-3 rondas) y te explica qué cubre cada una y cómo se gestionan los cambios fuera de ese límite.
  Señal de alarma: Dice ‘las que necesites’ sin acotarlo. Eso parece generoso pero en la práctica genera proyectos sin fin y malentendidos.

 

Pregunta 4  ¿La web será mía al 100% cuando termine el proyecto?
  Así trabaja alguien serio: Confirma que al finalizar recibes acceso completo al hosting, al dominio, al CMS y a todos los archivos. Nada queda en sus servidores ni bajo su control.
  Señal de alarma: Habla de ‘mantenimiento obligatorio’ para que la web funcione, o no te da accesos completos. Esto crea dependencia y puede costarte caro a largo plazo.

 

Pregunta 5  ¿Está incluida la optimización SEO básica?
  Así trabaja alguien serio: Confirma que configura títulos, meta descripciones, URLs amigables, velocidad de carga y estructura de encabezados. No tiene que ser un servicio de SEO avanzado, pero sí la base.
  Señal de alarma: Dice que ‘el SEO es otra cosa’ y no está incluido. Una web sin SEO básico es invisible para Google desde el primer día.

 

Pregunta 6  ¿La web se verá bien en móvil y tablet?
  Así trabaja alguien serio:Responde con seguridad que sí y te explica cómo lo garantiza en su proceso de diseño. El responsive no es un extra — es parte del trabajo desde el primer día.
  Señal de alarma: Lo da por hecho sin explicarlo o dice que ‘depende del diseño’. Si no lo garantiza explícitamente, pídelo por escrito en el presupuesto.

 

Pregunta 7  ¿Qué pasa si necesito hacer cambios yo mismo después de la entrega?
  Así trabaja alguien serio: Te explica que podrás editar la web tú mismo con el CMS (WordPress u otro), y ofrece una sesión de formación básica para que sepas moverte.
  Señal de alarma: La web queda configurada de forma que solo el diseñador puede editarla, o no incluye ningún tipo de formación. Depender eternamente de otra persona para cambiar un texto es un problema.

 

Pregunta 8  ¿Cuál es el plazo de entrega realista?
  Así trabaja alguien serio: Da un plazo concreto y te explica qué puede acelerarlo o retrasarlo (sobre todo: la entrega del contenido por tu parte). Es honesto si tiene carga de trabajo.
  Señal de alarma: Promete plazos muy cortos sin preguntar nada sobre el proyecto. Los plazos irreales son la causa número uno de frustración en proyectos web.

 

Pregunta 9 ¿Tienes en cuenta la velocidad de carga y el rendimiento de la web?
  Así trabaja alguien serio: Menciona optimización de imágenes, uso de caché, hosting adecuado y herramientas como PageSpeed o GTmetrix. No hace falta que sea experta en WPO, pero sí que lo tenga en el radar desde el diseño.
  Señal de alarma: Dice que «eso es cosa del hosting» o que ya se optimiza sola. Una web lenta pierde visitas y posicionamiento desde el primer día.

 

Pregunta 10  ¿Qué incluye el soporte después de la entrega?
  Así trabaja alguien serio: Define claramente qué cubre: corrección de errores técnicos post-entrega, tiempo de respuesta, si es gratuito durante un período o tiene coste.
  Señal de alarma: No menciona soporte post-entrega o dice que cualquier cambio tiene coste adicional desde el primer día. Una web bien hecha no debería dar problemas, pero los imprevistos existen.

 

Bonus: las preguntas que dicen mucho sin que tú preguntes nada

Además de lo que preguntes, fíjate en cómo se comporta el diseñador durante la primera toma de contacto:

 

Señales positivas

 

•        Te hace preguntas sobre tu negocio, tu cliente ideal y tus objetivos antes de hablar de precio.

•        Explica con claridad qué está incluido y qué no, sin que tengas que preguntarlo.

•        Si algo no está dentro de su especialidad, te lo dice directamente.

•        Responde en un plazo razonable y de forma profesional.

 

Señales de alerta

 

•        Va directo al precio sin entender tu proyecto.

•        Promete resultados garantizados de posicionamiento SEO inmediato.

•        No tiene contrato o presupuesto por escrito.

•        Habla mal de otros diseñadores o clientes anteriores.

•        Presiona para que decidas rápido o dice que ‘solo le queda un hueco’.

 

Conclusión: contratar bien es tan importante como diseñar bien

Un buen diseñador web no se incomoda con estas preguntas. Al contrario: las agradece, porque demuestran que el cliente es serio y que el proyecto tiene posibilidades de salir bien.

Si alguna de estas preguntas genera evasivas, respuestas vagas o incomodidad visible, tienes información valiosa antes de comprometerte con nada.

La web que necesitas merece el profesional adecuado. Tómate el tiempo de elegir bien.

¡Dime tu opinión en los comentarios!

 

Compartir este artículo:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responsable: Olga Lestón Finalidad: Prestarle el servicio solicitado y contestar a las cuestiones planteadas. Legitimación: Consentimiento del interesado aceptando la política de privacidad Destinatarios: Los datos no se cederán a terceros salvo en los casos en que exista una obligación legal. En todo caso, los datos que nos facilitas están ubicados en servidores cuya sede se encuentra dentro del territorio de la UE o gestionados por Encargados de Tratamiento acogidos al acuerdo “Privacy Shield”, aprobado por el Comité Europeo de Protección de Datos. Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional.